Ruben Blades – Juan Pachanga

O, le, le, a, la, la, la, le
Son las cinco de la mañana y ya amanece
Juan Pachanga bien vestido aparece
Todos en el barrio están descansando
Y Juan Pachanga en silencio va pensando
Que aunque su vida
De fiesta y ron, noche y rumba
Su plan es falso igual
Que aquel amor que lo engaño
Y la luz del sol se ve alumbrando
Y Juan Pachanga el manito va penando
Vestido a la última moda y perfumado
Con zapato en colores
Ye, ye bien lustrados
Los que encuentren
En su camino los saludan
Hey man que feliz
Es Juan Pachanga todos juran
Pero llevar el alma el dolor de una traición
Que solo calman los tragos
Los tabacos y el tambor
Y mientras la gente duerme aparece
Juan Pachanga con su pena y ámense
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Amanece con la pena
Óyeme Juan Pachanga olvídala
No, no, no, no, no, no, te quiere la morena
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Mira que esta amaneciendo
Óyeme Juan Pachanga olvídala
El amor, amor, amor está muriendo
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Olvídala, olvídala, olvídala, olvídala
Olvídala, olvídala, olvídala, olvídala
Olvídala, olvídala
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Ay despierta y bótala
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Porque nunca te ha querido
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Dale también olvido
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Déjale tu a la mentira
Óyeme Juan Pachanga olvídala
Que el amor no se mendiga

 

La primera máquina de karaoke la introdujo el cantante Daisuke Inoue, pero el éxito fue un poco por casualidad, ya que la gente asistente a sus conciertos insistía en poder cantar junto a él, gracias al experimento interactivo tan novedoso. Cuando el cantante vió el gran potencial del invento, lo patentó en un primer modelo consistente en una máquina a la que había que echar una moneda para que funcionase

 

karaokes.com.ar

 

En América y Europa se hicieron bastante conocidos este tipo de actividades, sobre todo en los bares, cuyo público era mayormente joven. Principalmente, el corazón del canto al vacío son las máquinas de karaoke, las que constan de una pantalla, mecanismo de supresión de voz, lector de DVD’s, además del sistema de sonido. Al principio, las máquinas tenían un lector de cintas, pero luego se cambió a las clásicas cintas de DVD’s. Se han llegado a abrir lugares especiales en los que sólo se puede hacer karaoke, además de comer y beber. Sin embargo, hay otros lugares que no están dedicados completamente a prestar el servicio del karaoke, pero establecen algunos días de la semana para ofrecerlo. Hoy en día, las máquinas son mucho más modernas, con pantallas de alta definición y de gran tamaño, al igual que un sonido potente. De igual forma, existen concursos a nivel mundial de esto e, incluso, han llegado a ser televisados.